Justin Fashanu fue un futbolista inglés que comenzó a despuntar a finales de los años 70. Criado en la cantera del Norwich City, Fashanu destacó desde joven por su gran capacidad atlética y su olfato goleador. Sus grandes temporadas en el equipo de Norfolk llamaron la atención del poderoso Nottingham Forest, al que llegó por un millón de libras esterlinas. Su traspaso al reciente bicampeón de Europa le convirtió en la inversión más cara de la historia desembolsada nunca antes por un futbolista negro.

Una infancia difícil

Nacido el 19 de febrero de 1961 en Hackey (Londres), Fashanu no tuvo una infancia fácil. Hijo de un abogado nigeriano y una enfermera guyanesa, él y su hermano mayor John fueron enviados a un hogar de acogida tras la separación de sus padres. Ambos fueron adoptados por el matrimonio Jackson, una familia británica de bien que vivía cerca Atteborough (Nortfolk).

Desde los 6 años y criado con más comodidades, Justin Fashanu pudo desarrollar su excelente capacidad atlética. Desde joven se le dieron bien los deportes. Justin practicó Tenis, Rugby, Baloncesto y Boxeo (donde coqueteó con el profesionalismo) pero se acabó decantando por el fútbol. Impresionados por sus condiciones físicas, los cazadores de talentos del Norwich convencieron a Fashanu para que se formase en su academia. La ascensión de Fashanu fue meteórica. El tiempo de entrenamiento terminó por formar a un delantero rápido y potente que no tardaría en entrenar con el primer equipo.

Justin Fashanu debutó en la primera división inglesa en 1979, con solo 17 años.  Poco a poco se fue ganando un sitio en el Norwich, donde terminó de explotar en la temporada 1979-1980. La fama de Fashanu se multiplicó tras un gol ante el Liverpool, por el que ganó el premio Goal of the season (1980), entregado cada año por la BBC. Tras 35 tantos en 90 partidos con los Canaries, el memorable entrenador Brian Clough solicitó su fichaje para el Nottingham Forest.


Una vida llena de excesos

Su llegada al Forest no cumplió las expectativas. Justin no solo no respondia sobre el césped sino que comenzaba a tener una vida nocturna más agitada de lo normal. Fashanu comenzó a derrochar el dinero, hasta que su afición por el alcohol y los coches de alta gama comenzaron a pasarle factura.

Los rumores sobre sus sonadas salidas nocturnas no tardaron en llegar a los oídos de Brian Clough, que también recibió con extrañeza la afición de Fashanu por visitar los mejores clubes de ambiente de la ciudad. Aquello era demasiado para el técnico británico (máximo exponente de una sociedad repleta de prejuicios hacía los negros y los homosexuales).  Por ello un día le espetó:


“- Si quieres una barra de pan, ¿Adónde vas?
 – Al panadero, supongo- contestó Fashanu
– ¿Si quieres una pierna de cordero?
–  Al carnicero…
– Entonces, ¿por qué sigues yendo a esos malditos clubs de maricones?”

Brian Clough (Entrenador de Fashanu en el Nottingham Forest)


Baile de clubes y caída en picado

Clough no consiguió “reconducir” la vida de Fashanu, que acabó siendo apartado del primer equipo para jugar con el equipo reserva. El delantero fue cedido al Southampton, donde finalizó la temporada 81-82 con buenos números (3 goles en 9 partidos). Pero el equipo de los Santos no pudo comprar su traspaso y Fashanu acabó recalando en el Notts County por solo 150 mil libras. En solo un año su valor había decrecido un 85%).

Tras 3 años jugando en el vecino de Nottingham, Fashanu firmó por el Bighton Hove Albion donde sufrió una dolorosa lesión de rodilla que le hizo temer por su carrera. Justin se operó en Estados Unidos y tras una larga rehabilitación continuó su carrera como futbolista. Fashanu recaló en Los Ángeles Heat y en el Edmonton Brickmen, donde recuperó las buenas sensaciones de su primera etapa.

En 1989 regresó a Inglaterra para firmar por el Manchester City. Allí recalaría en una interminable lista de clubes donde Fashanu nunca volvería a ser el mismo (West Ham, Leyton Orient, Newcastle…). El delantero apenas jugó 15 partidos en los 8 equipos en los que jugó entre (1989 y 1991).


Salida del armario

Con su carrera de futbolista prácticamente acabada y una precaria situación económica, Justin Fashanu concedió una polémica entrevista al periódico The Sun (1990) en la que declaraba: “Soy Gay”.

Fashanu había hecho historia al convertirse en el primer jugador profesional en reconocer su homosexualidad. Tampoco le dieron otra opción, ya que después se conocería que fue chantajeado por el rotativo británico: “Sabemos que eres gay, o lo cuentas y te pagamos por ello o igualmente lo sacamos y no recibirás nada de dinero”, cuenta a ICON Nick Baker, autor del libro biográfico Forbidden Forward (El delantero prohibido).

Una vez revelado el secreto, parecía que aquella revelación podría abrir el camino de muchos otros compañeros de profesión…pero no fue así. Tras aquella entrevista sus compañeros le dieron de lado, como las aficiones rivales y propias en cada estadio donde jugaba. Su hermano John (que triunfaba en el Wimbledon) también le dio la espalda, como todos los clubes profesionales que se negaron a contratarle.

Fashanu se vio obligado a ir mendigando oportunidades fuera de su país. Jugó entonces en más de 10 equipos de Suecia, Escocia, Georgia, Australia y Estados Unidos, donde regresó en sus últimos años. Allí comenzó una carrera como entrenador que tampoco lavaría su imagen. Su agitada vida nocturna y sus apreturas económicas, le hicieron aparecer con frecuencia en la prensa amarilla de Inglaterra.  Fashanu intentó vender historias falsas de supuestas relaciones con ministros en Suecia, inició noviazgos con actrices y acumuló multas de tráfico.

Pero en 1998 protagonizó su mayor escándalo. Fashanu fue acusado de agresión sexual por un joven de 17 años. La noticia fue portada de todos los rotativos ingleses y Justin regresó a Inglaterra. El 3 de Mayo, sobrepasado por los acontecimientos y tras sufrir una grave depresión, decidió escribir una carta y acabar con su vida tras colgarse en un garaje abandonado a las afueras de Londres.

Aquella carta decía así: “Me he dado cuenta de que ya he sido declarado culpable. No quiero dar más preocupaciones a mi familia y a mis amigos. Espero que el Jesús que amo me dé la bienvenida; al final encontraré la paz”.

Poco después la Policía inglesa averiguó que las autoridades estadounidenses habían archivado el caso de abusos sexuales contra Fashanu por falta de pruebas.

Han pasado 19 años de la muerte de Justin Fashanu y, a pesar de que la homofobia se va reduciendo, ningún otro futbolista profesional de ese nivel ha vuelto a reconocer su homosexualidad. En la semana del Orgullo Gay Mundial este es nuestro homenaje a un futbolista que hizo historia por ser el primero en salir del armario.

Extraído de Memorias del fútbol(.com)